Edredón nórdico cama

Antes o después la mayoría de las familias se ven en la tesitura de tener que cuidar a una persona enferma, mayor o dependiente. Es una situación para la cual no solemos estar preparados, e implica un sacrificio personal y laboral que debemos valorar antes de tomar la decisión de convertirnos en cuidadores. Aunque en muchas situaciones no tenemos opción de elegir y nos vemos obligados en cierto modo a asumir dicho papel.

Es muy importante que nos pongamos en contacto con una asistente social que nos informe de las ayudas económicas y también asistenciales a las que podamos optar. Realizar la tarea de cuidador nosotros solos es una tarea que necesita mucha dedicación y si no queremos que la situación se nos vaya de las manos y perjudique gravemente a nuestra salud mental y psicológica e indirectamente al resto de nuestros familiares que adquieren el papel de cuidadores secundarios.

Dentro de los cuidados en el propio domicilio podemos realizarlos a través de un cuidador profesional que es una persona cualificada y formada que realiza su trabajo por medio del sistema sanitario público o privado. La otra opción es cuando son los propios miembros de la familia los que se han visto obligados a adquirir el rol de cuidador cuando uno de sus seres queridos es dependiente.

Dependiendo del grado de dependencia del enfermo o de la persona mayor, la implicación del cuidador es mayor o menor. En el caso de que la persona sea totalmente dependiente es cuando hay un mayor grado de complejidad e implicación emocional.

Si el cuidado recae únicamente en el entorno familiar, la implicación emocional y la relación estrecha con el enfermo afectan principalmente en la salud mental del cuidador y familiares.

Debemos tener cuidado con el desgaste emocional o Síndrome del cuidador quemado que produce cuando el cuidador tiene un notable desgaste emocional y físico que atiende a un enfermo cónico incurable. Estas personas suelen dedicar la gran mayoría de su tiempo al enfermo no teniendo consecuentemente tiempo para ellos mismos. De este modo desarrollan un estrés de tipo crónico con el que tienen que lidiar a diario y agobio al sentir que la situación les supera.

El motivo por el que la mayoría de los cuidadores desarrollan estrés es por la gran responsabilidad que tienen. Y es que los cuidadores deben conseguir que personas mayores dependientes puedan adaptarse a las limitaciones que su discapacidad funcional les impone o en el caso de que sea totalmente dependiente y ayudarles a superar cada una de sus necesidades básicas:
-Aseo personal: mantenimiento de la higiene corporal del enfermo.
-Ayudar a realizar las actividades de la vida cotidiana en su entorno doméstico.
-Atención especial al mantenimiento de la higiene personal para personas encamadas.
-Control de medicamentos prescritos.
-Apoyo con la ingesta de alimentos para aquellos que no puedan comer por sí mismos.

Hoy en día contamos con innumerables accesorios que nos pueden ayudar a la hora de realizar todas estas tareas como son; camas hospitalarias, sillas de ruedas, grúas elevadoras, andadores, pastilleros semanales, colchones antiescaras, etc.

Pero la tarea del cuidador no acaba con el día, en muchas ocasiones esta continúa por la noche; por la necesidad de suministrar medicación, realizar cambios posturales, o simplemente porque se destapan en la cama. De esto último, surgió la idea para diseñar nuestro Saco de Dormir para Camas BedZip Comfort®. Pudimos observar como los enfermos se destapaban constantemente y no había ningún producto en el mercado similar a un edredón o a un nórdico, que les permitiera seguir utilizando sábanas, empapadores, colchones antiescaras o sondas vesicales.

¿Cómo evitar consecuencias negativas en el cuidador?
El cuidador debe tener apoyo tanto familiar como de profesionales del sector. Una sola persona no puede hacerse cargo íntegramente de una persona dependiente, ya que puede generar graves consecuencias en el cuidador y en el enfermo.
De este modo, el cuidador debe delegar funciones a otros miembros de la familia o de cuidadores de personas mayores, para así tener tiempo para sí mismo, descansar, relacionarse con más personas y hacer cosas que le diviertan.
El cuidador principal debe tener en cuenta que no dedicarle el cien por cien de su tiempo al enfermo no quiere decir que lo quiera menos, sino debe comprender que es necesario para que el cuidado del individuo sea más eficaz.

Por eso, si te ves en esta tesitura, lo mejor es que te acerques a tu asistente social, él te informará y se encargará de gestionar las prestaciones de servicios marcados en la Ley de dependencia.

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